Utilizada desde tiempos inmemoriables, el uso de la arcilla se ha extendido con el paso del tiempo gracias a sus grandes poderes medicinales y también estéticos.

La arcilla se forma por la descomposición de las rocas por la acción del viento y del agua por lo que es muy rica en oligoelementos y sales minerales. Y dependerá del tipo de roca la que nos indique las propiedades de cada arcilla.

Hoy veamos algunas de las propiedades y usos de la arcilla verde:

  • La arcilla verde limpia la piel en profundidad.
  • Es analgésica. Aplicar cataplasmas frías de arcilla verde en las articulaciones doloridas por la artritis.
  • Si aplicas un cataplasma o masajeas de abajo hacia arriba con agua arcillosa verás reducidas las varices.
  • Si bebes agua arcillosa de vez en cuando, se mejorarán las hemorroides.
  • Aporta a nuestra piel una sensación de frescor y elasticidad.
  • Es un remedio natural y casero para la cistitis.
  • La arcilla es antibacteriana.
  • Un cataplasma de arcilla puede aliviarnos los dolores de cabeza.
  • Renueva la aplicación de cataplasma sobre herpes y verás como con poco tiempo desaparece.
  • Contiene gran cantidad de minerales como el silicio, aluminio, hierro, calcio, magnesio, sodio y potasio entre otros.
  • Elimina el exceso de grasa de la piel que puede producir granitos.
  • Muy efectiva para tratar lesiones y hematomas, y no te preocupes porque es antibacteriana.
  • Es cicatrizante.
  • Al tener tanto minerales y otros oligoelementos, es un buen reconstituyente.
  • Elimina la fatiga.
  • Absorbe la carga negativa de nuestro cuerpo, esa que debería descargarse en el suelo pero los zapatos con suelas de goma no lo permiten.

En suma, la arcilla previene, cura, descongestiona, alivia, desinflama, tonifica, calma, cicatriza, purifica, mineraliza, absorbe y desinfecta además de revitalizar. Sin duda, un remedio natural de lo más completo.

 

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